Viajes que mezclan diversión con oferta cultural. Muchas veces se piensa, que solo existen dos tipos de viajes escolares: culturales o divertidos y esto no tiene por qué ser así.
Hay varias formas de encontrar un equilibrio entre la diversión que tanto quieren los jóvenes y las actividades culturales que tanto ansían los profesores.
Museos Interactivos
Una de las opciones que mejor unen las dos clases de viaje son los museos interactivos y los hay de todo tipo. Los más atractivos para los más jóvenes suelen ser los museos interactivos de ciencias, en los que no solo exponen las teorías físicas y químicas básicas, sino que se pueden comprobar con tus propias manos, haciendo muchos experimentos muy divertidos y viendo en el momento, la aplicación que tiene en la vida real. Museos como el Parque de las Ciencias en Granada, CosmoCaixa en Barcelona, Domus y La Casa de las Ciencias en A Coruña o el Museo de la Ciencia en Valladolid, son apuestas seguras para que los jóvenes echen un buen rato y se diviertan aprendiendo.
Visitas guiadas
Otra opción son las visitas guiadas y ambientas. En muchos monumentos organizan visitas en las que los guías, más que guías parecen actores, que con su forma de hablar y su ropa, hacen que te metas en la historia, te trasportes a otra época y sea mucho más divertido visitar monumentos antiguos como alcazabas, castillos, teatros…etc. El único inconveniente de esta actividad, es que las guías tienen fechas y horas muy concretas, por lo que se deberá reservar con bastante antelación.
Escapes Rooms
Por último, los escapes-rooms están muy de moda. Son salas en las que ponen a prueba tus dotes de lógica y tu capacidad de resolver enigmas. Cada vez más, están adaptando estas salas, para que las pruebas y acertijos estén ambientados en el temario de un curso en concreto, como es el caso de D20 en Málaga.
Parques temáticos
No podemos obviar dentro de un viaje de fin de curso la presencia de un parque temático. Aporta la parte lúdica y divertida del viaje añadiendo risas y buenos momentos que los alumnos recordarán por siempre.
Estos son solo algunos conceptos que aparecen en los viajes que mezclan diversión con oferta cultural.
En resumen, las excursiones no deben ser solo visitas que para los jóvenes pueden ser aburridas, ni días en la playa que para los profesores pueden estar desperdiciados. El truco está en encontrar el equilibrio para que sea un viaje divertido y volver a casa aprendiendo algo nuevo.
Consultanos y te aconsejaremos en tu viaje fin de curso.